sábado, 7 de junio de 2014

No puedo más

88')

Y fue ese el momento en que entregamos nuestros cuerpos, inertes nuestras almas ante la pasión que en nosotros desbordaban aquella tarde.
Para tí fue sólo eso: Pasión. Para mí no. Fue entregarme de todas las manera hasta ese día faltantes al único que he amado.
Mi cuerpo ardía al sentir tu punzo cortante sobre sí, era cómo estar en lo más profundo del infierno recibiendo la luz divina. Era lo que por más de un año había anhelado, fue estar a tu lado... Por primera vez
Te quise, y sentí cada segumdo de esa tarde cómo si fuese el último de mi vida.
Moría sobre tu cuerpo desnudo. Eres todo lo que siempre he querido. Gracias por todo. Te amo. Andrés.

WhatsApp.

Hoy me he sorprendido mirando tu whatsapp. Estabas en línea y me ha parecido tan triste que no fuera para hablar conmigo… que he tenido hasta ganas de escribirte una parrafada, diciéndote todo lo que pasa, y contarte por ejemplo que a mi ciudad ha vuelto el calor y me agobio muchísimo, por las noches no puedo dormir casi, y añoro cuando te quedabas despierto hasta las tantas y yo te regañaba porque al día siguiente madrugabas. Aún así te quedabas… Y yo no te lo decía pero me hacía muy feliz que no durmieras por mí. ¿Sabes? Todos los días escucho las dos últimas canciones que me pasaste, tenías razón cuando dijiste que iban a gustarme, aunque las oigo sobre todo porque me recuerdan a cuando todo era como antes. 
Lo que me da más pena es que he empezado a leer el libro aquel que decías que era genial y que yo criticaba… y tienes que saber que no me gustaron nada las 500 primeras páginas, pero que a partir de ahí estoy muy enganchada. Me encantaría tanto poder debatir contigo sobre libros, series, música y esas cosas, creo que es lo que más echo de menos. Discutir. 
Era tan bonito que no coincidieramos en casi nada, que siempre nos llevaramos la contraria. 
Con los demás no puedo hablar de casi nada. Y todos tienen un defecto terrible que no soporto, y es que ninguno eres tú. Y lo que me jode es que podría hablar con quien quisiera, menos con el que quiero, porque el orgullo no me deja y porque sé que no te sentirías como yo al ver un mensaje. Por eso no verás ni un whatsapp mío. Sé que no vas a leer esto… porque no actualizas tumblr desde hace semanas, quizá por eso lo escribo aquí, para que no lo veas, o quizá por si acaso lo haces.

miércoles, 4 de junio de 2014

Me duele.

Sí, lo sé, he dejado de escribir en este blog. Y a decir han pasado demasiadas cosas, Andrés, entre otras cómo que ahora soy amigui de su primo. Y que a los dos los quiero. Que quizá todos vean mal que yo quiera a su primo, pero así es la amistad, me duele cuando no me habla. A Andrés ya hace 2 mese que no le veo, y como 1 de que no hablamos, y me duele, a él lo amo, él fue mi todo. Era todo y aún más. Que él aún me duele, y más me duele que a más de un año de que ya no somos nada, apenas empiezo a aceptar que Andrés NUNCA me quiso, nunca fui nada para él, me duele. Que todos lo sabían menos yo, me duele, que estoy más sola que nunca, me duele también. Que ya no me dan ni ganas de levantarme de mi cama, porque odio la vida y al mundo también, me duele...

A quien sea que hoy me lea, le deseo lo mejor desde el fondo de mi corazón, no me gustaría que los demás probasen que es la soledad y la monotonía en una vida que recién brota. Les deseo lo mejor que alguien cómo yo puede desear. Deseo que conozcan el amr y que les sea correspondido, que les correspondan de la manera en que a mi, nadie lo hizo...

De manera atenta, y disculpandome por esta ausencia. Camila Rodríguez.